Imaginaria

Me diluyo , sé que me diluyo entre el ruido sordo de mis deseos y el golpeteo constante de mis presagios, me deshago se que lo hago, por que no hay espacio definido para lo que quiero y menos para lo que digo.

Me endurezco siento como ocurre, en cada palpito de mi vida, cuando recuerdo quien era o quien pudiese ser después, al final todos deciden cambiar aun cuando no se percatan de la decisión

Me congelo entre lo que espero y lo que sueño, antes creía que el susurro de mis palabras no era más que un secreto en mi alcoba, hoy sorprendo a mi seguridad con las letras y versos de mis historias escondidas en metáforas, se detienen caminantes etéreos a mirar lo que digo, a escuchar lo que hago.

 

Por un momento casi eterno pensé que no me veían pensé que era imaginaria.

Reseña de @Ernesto Guerra

La magia oculta Tras el Ayer

Por Ernesto Guerra

Cuando comencé la aventura de Gerencia Literaria, no pensé publicar libro de poesía alguno. Entonces, Nosizue Reyes me envió su poemario Mis caminos. Dudoso sobre si debía rechazarlo o no, dejé que el manuscrito reposara por unos días hasta que, como distracción de una estresante jornada de trabajo, abrí el fichero y comencé a leer.

Me bastaron diez minutos para percatarme de que delante de mí tenía una joya contemporánea y, aun un poco reprimido por el aquello de “la poesía no vende”, le envié el contrato y publicamos el texto.

Fue un éxito instantáneo. Nosizue prometía un sujeto lírico diferente, y rezumaba innovación detrás de cada verso, en cada estrofa que no solo estaba llena de belleza sino que abría un universo espiritual único.

Enseguida hablamos de un segundo poemario, Tras el ayer.

Es increíble cómo se nota la evolución de años de estudio, lectura y asimilación de diversas corrientes literarias. La tradición poética chilena sostiene la formación de la autora y con el nuevo poemario trasciende sus primeros versos.

Tras el ayer muestra un pasado tormentoso, un futuro esperanzador y un presente en constante cambio. Revela las aspiraciones de una generación nacida en un Chile herido por el pasado y que trata de curarse, pero no olvida. Recorre los 90, aterriza en el siglo XXI y se asienta en la maternidad como nuevo yo.

Las relaciones de amor, el odio por el abandono, las cicatrices familiares y unos impresionantes poemas de amor marcan las páginas de Tras el ayer.

Asistimos entonces a una poetisa que, desde la tranquilidad de su presente, mira con ojo crítico su convulso pasado y demuestra que tras el ayer nada queda escrito más allá que la experiencia grabada a fuego en el centro del alma.